¿A qué llamo decoración emocional?, bueno la verdad es que el término es bastante amplio pero básicamente te diré que los espacios están ligados a las emociones y sentimientos, porque los habitan personas y en ellos se viven muchas situaciones, algunas agradables y otras no tanto.

Un ejemplo claro sería un proceso de separación, se produce una necesidad de cambiar muebles de lugar, colores, disposición de las cosas… como mínimo, si no has tomado la decisión de cambiar de casa. O la llegada de un recién nacido que produce en la futura madre el “síndrome del nido”, es el momento en que les da por hacer obras (algunas incluso de envergadura) y tenerlo todo perfecto para la llegada del bebé.

decoración emocional de Be Feng ShuiTambién me refiero a decorar con el corazón, a la elección de piezas, lugares, cuadros… que nos emocionan, nos gustan, nos recuerdan a… ¿Cuántas veces has visto en una tienda un objeto y rápidamente lo has asociado a un espacio concreto o incluso a una persona?, luego cuando lo colocas sientes una gran satisfacción.  Pintas de nuevo el comedor y te aventuras a elegir otro color… ¿No te sientes diferente después?, ¿Recuerdas haber disfrutado de niño de una estancia concreta, un jardín, de un objeto? Piensa como te sentirías si pudieras recrear ese espacio en tu hogar, o plantar las mismas flores en tu terraza o encontrar ese objeto… umm que buena sensación.

En realidad nuestros espacios están como nuestro estado de ánimo, elegimos colores y objetos en función de cómo nos sentimos. Yo he tenido épocas de mi vida muy intensas y mi casa estaba sobrecargada  de objetos y muebles (aunque el espacio fuera pequeño).  Ahora más tranquila me inclino por pocos objetos, espacios más amplios y muebles más básicos, y ni antes era peor o mejor que ahora ni más o menos acogedor, era lo que necesitaba en aquellos momentos o lo me refleja mejor ahora.

Lo que está claro es que nosotros cambiamos y nuestros entornos también, porque va implícito en nuestra naturaleza, a veces no son grandes cambios, una mano de pintura en otro color, un mueble nuevo, unas cortinas… tampoco hay que gastarse un capital, a veces te gastas lo que cuesta un poco de pintura para cambiar el aspecto de un mueble, lo importante es disfrutar creando un cambio y experimentar como te sientes después.

Artículo de Marta Lahuerta